viernes, 10 de abril de 2009

El GPS de Ptolomeo se actualiza


La Nueva España, Gijón, Raquel L. MURIAS 23-03-09

Tomás Tornadijo, informático de Cangas del Narcea, traduce a la cartografía actual las coordenadas del primer mapa de Asturias.

Claudio Ptolomeo (Alejandría, siglo II después de Cristo) tenía un GPS muy atinado. El autor del primer mapa de la Historia en el que aparece Asturias resultó un geógrafo muy certero a la hora de situar las coordenadas de los principales núcleos de población de los pueblos prerromanos que existían en el territorio del actual Principado. Ésta es una de las conclusiones del complejo trabajo elaborado por el informático de Cangas del Narcea Tomás Tornadijo, que ha trasladado al sistema de coordenadas actual las mediciones que Ptolomeo plasmó en su «Geographie Hyphegesis». Tras un trabajo de cuatro meses, este joven informático ha actualizado el GPS de Ptolomeo. «Hay un montón de restos antiguos por descubrir debajo de la Asturias que hoy conocemos y estos cálculos nos precisan con claridad todos los enclaves que Ptolomeo marcó en su obra», asegura.

Ptolomeo esbozó el territorio de los astures e incluso marcó algunos de sus núcleos de población como Flavionavia (que hoy se correspondería con Pravia) o Lucus Austurum, la actual Lugo de Llanera. Sus mediciones fueron autoridad hasta finales de la Edad Media. Sus listas topográficas refieren a 8.000 lugares con sus coordenadas geográficas, y ya en este siglo XXI expertos de la Universidad Técnica de Berlín se han dedicado a trasladarlas a la cartografía actual. Tomás Tornadijo ha hecho lo mismo con el territorio de los antiguos astures y cántabros. Su conclusión es que «más de la mitad de los restos arqueológicos de los astures están aún sin descubrir, sin excavar».

Tornadijo ha «traducido» las coordenadas del geógrafo y matemático greco-egipcio Ptolomeo. Y ha podido comprobar que los puntos correspondientes a núcleos de población reseñados en su mapa tienen, por regla general, un margen de error de cinco minutos con respecto a la cartografía actual, pero otros coinciden a la perfección, tal y como ocurre con el caso de Ocela, que es el actual castro del Chao San Martín, en Grandas de Salime.




Tornadijo hizo el paso de la latitud de Ptolomeo a la actual calculando la diferencia entre el valor del grado de latitud ptolomeica (91,356 kilómetros) y el valor del grado actual real (111,11 kilómetros). «Muchos dicen que las coordenadas de Ptolomeo no tienen base real, pero la tienen», afirma este experto informático nacido en Cangas del Narcea. Para calcular la longitud de los puntos que aparecen citados en este mapa pionero también desgranó la diferencia entre los valores actuales y los ptolomeicos, un proceso en el que Tornadijo tuvo en cuenta otros estudios llevados a cabo por matemáticos como Montero Vítores y Martínez Hombre.
En resumen, la fórmula de Tornadijo permite trasladar las mediciones de Ptolomeo a los mapas actuales, un proceso que no era posible porque, tal y como explica este experto, Ptolomeo no se guió por la Tierra de Erastótenes, muy aproximada a las dimensiones reales de nuestro planeta, sino por el modelo de Posidonio. Hay, además, otro factor distorsionante y es que en las sucesivas copias que se hicieron de la «Geografía» de Ptolomeo los copistas introdujeron errores que hacen aún más difícil ubicar las localidades citadas en los mapas actuales. Pero siempre hay un camino hacia la verdad: la labor de Tornadijo comenzó tomando como referencia dos lugares conocidos, en este caso Toledo y Alcalá de Henares, cuya posición relativa es idéntica a la existente en las coordenadas de las tablas de Ptolomeo. Con esta referencia pudo ir representando el resto de las coordenadas, asignando un topónimo u otro de la «Geografía» en función de los restos arqueológicos situados en un entorno de 5 minutos de cada punto, pues Ptolomeo contaba de cinco en cinco minutos. Ahora, gracias a su método de cálculo, Tomás Tornadijo puede llevar al mapa actual los más de 8.000 lugares que Ptolomeo marcó en su mapa del mundo conocido, donde ya figuraba la tierra de los astures.

En la costa cantábrica, Tornadijo ha logrado situar matemáticamente enclaves citados por Ptolomeo como las actuales La Coruña, Ortigueira o Foz, que se sitúan, en la cartografía actual, muy cercanos a los cálculos del geógrafo alejandrino. Algunos aparecen en su lugar exacto, como ocurre con Ocela, que corresponde a los restos del Chao de San Martín (en Grandas de Salime) o Paelontium (Beloncio), capital del territorio de los lugones y correspondiente a lo que hoy conocemos como concejo de Piloña.

Tornadijo ya ha hecho su trabajo actualizando la precisa labor del geógrafo alejandrino y cree que ahora es el momento para que «los arqueólogos busquen los restos de estas ciudades, que son vestigios por conocer y que se pueden marcar en el mapa actual gracias a estas fórmulas». Parece que Ptolomeo no iba tan descaminado. «Sólo había que interpretarlo», apostilla Tornadijo.

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Autor: Tomás Tornadijo (diviciaco) celtiberia.net
Realizada por: Tomás Tornadijo (diviciaco) celtiberia.net





Via: TERRA ANTIQVA