sábado, 1 de diciembre de 2007

Artículo de Albert Hofmann sobre los Misterios Eleusinos


EL MENSAJE DE LOS MISTERIOS ELEUSINOS PARA EL MUNDO DE HOY
Albert Hofmann

Cualquiera de los que pueblan esta tierra que haya contemplado estos misterios, será bendecido, pero cualquiera que no haya sido iniciado y no haya recibido su parte del rito, no habrá recibido lo mismo que los demás, una vez muerto y viviendo en el moho donde el sol se pone.

Así dice el poema épico conocido como "El Himno Homérico a Deméter" Los misterios referidos aquí son los de Eleusis, los más importantes de la Grecia antigua. Durante casi 2000 años, desde aproximadamente 1500 a.c. hasta el siglo IV d.c., estos se celebraban en Eleusis, Grecia, en honor a la diosa Deméter y su hija Perséfone (en la Imagen).

Los sucesos que rodean a la fundación de Eleusis son descritos en este Himno Homérico. El autor de este himno y su origen son desconocidos, pero debieron originarse alrededor del siglo VII ac.

Un día, cuando Perséfone, hija de Deméter, estaba recogiendo flores en los pastos, fue raptada por Hades, dios del mundo subterráneo. Su madre la buscó en vano, sabiendo finalmente, gracias a Helios, que había sido abducida. Seriamente apenada, Deméter se encontraba sola en el Olimpo, ya que incluso averiguó que su hermano, Zeus, estaba implicado en el rapto.

Vestida como una simple mujer entre los mortales encontró morada en el palacio del Rey de Eleusis, Celeo, y su mujer Metanira. En gratitud por su amable hospitalidad, Deméter fundó un templo en Eleusis tras revelar que era una diosa. Para castigar a los dioses del Olimpo por la abducción de su hija, Deméter hizo que muriese toda vegetación sobre la tierra, amenazando a la humanidad con su extinción. Los dioses temían no obtener más sacrificios y oraciones de los mortales e imploraron a Deméter que devolviese la fertilidad a las tierras. Esta petición no fue satisfecha hasta que Zeus ordenó a su hermano Hades, del mundo subterráneo, a devolver Perséfone a su madre. Madre e hija volvieron a El Olimpo, pero desde entonces Perséfone tenía que pasar un tercio del año con su esposo en el mundo subterráneo. Cuando lo hacía, el invierno reinaba sobre la tierra, cuando Perséfone volvía a la Tierra en primavera, el mundo vegetal despertaba con flores y frutos nuevos.

Antes de que Deméter volviese al Olimpo, dio a los reyes de Eleusis, Celeo y Triptólemo, instrucciones para celebrar los ritos en su templo. Estos eran preceptos secretos, misterios para ser guardados. Divulgarlos o profanarlos podía ser castigado con la muerte. Apreciando el propicio final del drama de Eleusis, Deméter dio a Triptólemo, el primer iniciado de Eleusis, una espiga de trigo y encomendó instruir a la humanidad en la agricultura.

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