domingo, 25 de mayo de 2008

ΕΛΕΝΑ ΠΑΠΑΡΙΖΟΥ: Αν εσύ μ' αγαπάς (entrevista junto a Nana Mouskouri 2007)



Το φεγγάρι βουτάει σ' ασημένια νερά
Μες στο φως με ξυπνάει κι η ζωή ξεκινά
Δε με νοιάζει το χθες
Απ' το πριν στο μετά
με μια σου αναπνοή στο πρώτο σου φιλί
Σε παλάτια ψηλά σ' έχω εγώ βασιλιά
Στα όνειρά μου

Νιώθω πια δυνατή στης ζωής την πηγή
Την ουσία να βρω φτάνει να σ' έχω εδώ
Αγιασμός η βροχή
Διψασμένη μου γη
Θα παλεύω για μας
Αν εσύ μ' αγαπάς

Στους εφτά ουρανούς τα σκαλιά θ' ανεβώ
Με στρατιώτες χρυσούς θησαυρούς να σου βρω
Στη μικρή μου καρδιά
καλοκαίρι ξανά εσύ αν μ' αγαπάς
εσύ αν μ' αγαπάς
Κάνω εγώ προσευχές ό,τι θέλω να θες
Στα όνειρά μου

Νιώθω πια δυνατή στης ζωής την πηγή
Την ουσία να βρω φτάνει να σ' έχω εδώ
Αγιασμός η βροχή
Διψασμένη μου γη
Θα 'ναι η τύχη με μας
Αν εσύ μ' αγαπάς

Παρελθόν συννεφιά
Και φιλιά διάφορα
Ήρθες κι έφερες φως
Ο δικός μου θεός
Αγκαλιά μου εσύ
Ξεκινάει γιορτή
Θα 'ναι η τύχη με μας
Αν εσύ μ' αγαπάς

Νιώθω πια δυνατή στης ζωής την πηγή
Την ουσία να βρω φτάνει να σ' έχω εδώ
Παρελθόν συννεφιά
Και φιλιά διάφορα
Ήρθες κι έφερες φως
Ο δικός μου Θεός
Αγιασμός η βροχή
Διψασμένη μου γη
Θα 'ναι η τύχη με μας
Αν εσύ μ' αγαπάς
Αν εσύ μ' αγαπάς
Αν εσύ μ' αγαπάς
Αν εσύ μ' αγαπάς
Αν εσύ μ' αγαπάς
Αν εσύ μ' αγαπάς...

Las siete maravillas del mundo antiguo

Wikipedia: Las siete maravillas del mundo antiguo

sábado, 24 de mayo de 2008

HARIS ALEXIOU: Το τανγκό της Νεφέλης/Tango para Nefeli (Música: Loreena McKennitt)



Το τανγκό της Νεφέλης

Το χρυσό κουρέλι
που στα μαλλιά της, φόραγε η Νεφέλη
να ξεχωρίζει απ΄ όλους μες στ΄ αμπέλι
ήρθανε δυο μικροί- μικροί αγγέλοι
και το κλέψανε

Δυό μικροί αγγέλοι
που στα όνειρα τους, θέλαν τη Νεφέλη
να την ταΐζουνε ρόδι και μέλι
να μην θυμάται, να ξεχνάει τι θέλει,
την πλανέψανε

Υάκινθοι και κρίνα
της κλέψαν τ΄ άρωμα και το φοράνε
κι οι έρωτες πετώντας σαϊτιές
την περιγελούν

Μα ο καλός ο Δίας
της παίρνει το νερό της εφηβείας
την κάνει σύννεφο και την σκορπά
για να μην την βρουν.


Music: Loreena McKennitt
Lyrics: Haris Alexiou

Los dioses griegos 2/3

domingo, 18 de mayo de 2008

Tomo II de las Obras de Platón con versión latina Paris 1852



Platonis Opera graece et latine pars II Paris 1852

Yannis Bezos & Zoe Nalbanti, Bouzouki



Μ’ αφήνεις τώρα που έμαθα κοντά σου
Και ζώ μονάχα για τον Ερωτά σου
Ειμαι κομμάτι απο την καρδιά σου
Όχι, όχι μην με παρατάς
Οχι, όχι και ας μην μ’ αγαπάς.

Μείναι μαζί μου και μην μ’ αγαπήσεις
Μόνο τα χάθια σου να μου χαρίσεις
Και λίγο, λίγο θα με συνηθίσεις
Όχι, όχι μην με παρατάς
Οχι, όχι και ας μην μ’ αγαπάς.

Τι θα γίνω μεσ’ την ζωή, αν ξυπνύσω ενα πρωί
Και κοιτάξω την αγκαλιά μου, απο μέσα να λείπεις εσύ;

Μείναι μαζί μου και μην μ’ αγαπήσεις
Μόνο τα χάθια σου να μου χαρίσεις
Και λίγο, λίγο θα με συνηθίσεις
Όχι, όχι μην με παρατάς
Οχι, όχι και ας μην μ’ αγαπάς.

Música griega: "Danza del sátiro" con imágenes de Grecia

domingo, 11 de mayo de 2008

Les Luthiers "Edipo de Tebas" 1977

WIKIPEDIA: Edipo de Tebas

De Edipo de Tebas haciendo memoria
os cuento la historia con penas y glorias,
de Edipo de Tebas.

Le dijo el oráculo, Edipo, tu vida
se pone movida, serás parricida,
le dijo el oráculo.

Seguía diciendo, si bien yo detesto
hablarte de esto, se viene, se viene un incesto,
seguía diciendo.

Sabiendo tal cosa, su padre, el rey Layo,
veloz como un rayo le dijo a un lacayo,
sabiendo tal cosa:

Te irás con mi hijo, no quiero que crezca,
haz tú que perezca como te parezca,
te irás con mi hijo.

Cumplida la orden, el muy desdichado,
con los pies atados, quedóse, quedóse colgado,
cumplida la orden.

Edipo salvóse y a Layo matólo,
peleándolo él solo al cielo enviólo,
Edipo salvóse.

Semanas más tarde, a Tebas avanza,
resolver alcanza cierta adivinanza,
semanas más tarde.

La Esfinge de Tebas, al ser derrotada,
se ofusca, se enfada, y se hace, y se hace pomada,
la Esfinge de Tebas.

Y sin darse cuenta, casado el está,
con quien saben ya, su propia mamá!
y sin darse cuenta...

De sus propios hijos hay largas secuelas,
y aunque esto le duela, Yocasta es abuela,
de sus propios hijos.

Edipo al saberlo en una entrevista
con su analista se quita, se quita la vista,
Edipo al saberlo.

Al ver a una esfinge planteando un dilema,
huíd del problema cambiando de tema,
al ver a una esfinge.

Madres amantes, tomad precauciones
con las efusiones de hijos varones,
madres amantes.

Por no repetir la historia nefasta
de Edipo y Yocasta, lo dicho, lo dicho ya basta,
por no repetir.

sábado, 10 de mayo de 2008

La piedra de ROSETTA


«…Bajo el reinado del joven que recibió la soberanía de su padre, Señor de las Insignias reales, cubierto de gloria, el instaurador del orden en Egipcio, piadoso hacia los dioses, superior a sus enemigos, que ha restablecido la vida de los hombres, Señor de la Fiesta de los Treinta Años, igual a Hefaistos el Grande, un rey como el Sol, Gran rey sobre el Alto y el Bajo país, descendiente de los dioses Filopáteres, a quien Hefaistos ha dado aprobación, a quien el Sol le ha dado la victoria, la imagen viva de Zeus, hijo del Sol, Ptolomeo. viviendo por siempre, amado de Ptah.
En el año noveno, cuando Aetos, hijo de Aetos, era sacerdote de Alejandro y de los dioses Soteres, de los dioses Adelfas, y de los dioses Euergetes, y de los dioses Filopáteres, y del dios Epífanes Eucharistos, siendo Pyrrha, hija de Filinos, athlófora de Berenice Euergetes; siendo Aria, hija de Diógenes, canéfora de Arsínoe Filadelfo; siendo Irene, hija de Ptolomeo, sacerdotisa de Arsínoe Filopátor, en el (día) cuarto del mes Xandikos —o el 18 de Mekhir de los egipcios—…»


Aquel verano de 1799, en la población de Port Julien, junto a la antigua fortaleza de Rosetta, un grupo de soldados franceses se encontraban fortificando sus posiciones. Formaban parte de una expedición al mando de Napoleón, desastrosa en lo militar pero muy fructífera en lo científico.
Uno de los picos franceses, ocupado en excavar una trinchera, tropezó con algo duro. Seguramente el francés que se encontraba al otro lado del pico sintió fustración al creer haber encontrado una roca. Pero la decepción debió convertirse en satisfacción al examinarla y descubrir que tenía inscripciones en ella. El soldado había encontrado el pretexto que, sabía, le libraría del abrasador sol del agosto egipcio durante unas horas.
Acudió al oficial Dhautpoul para informarle de que había encontrado una piedra con extraños textos, y este mandó que se retirara el hallazgo con cuidado. El mismo oficial Dhautpoul advirtió que la piedra estaba escrita en tres idiomas, egipcio jeroglífico, un idioma que no supo identificar (se trataba de demótico) y griego. Se había encontrado la llamada Piedra Rosetta, probablemente el hallazgo arqueológico que más trascendencia haya tenido en la historia de las investigaciones sobre el Antiguo Egipto.
El texto en griego fue traducido al francés muy rápidamente, todavía en el mismo Egipto. A ningún experto se le escapaba la importancia del descubrimiento, podría ser la clave que permitiera descifrar los jeroglíficos egipcios. Inmediatamente los franceses realizaron varias copias de la inscripción. Copias que les serían muy útiles, porque tras su derrota frente a los ingleses, tuvieron que entregarles todas las obras artísticas que habían recogida (incluida la Piedra Rosetta), por lo que fueron esas copias las únicas que pudieron llegar a Francia.
El misterio de la Piedra Rosetta apasionaría a toda Europa durante años. El texto en demótico fue traducido relativamente rápido, basándose en el copto. De esta forma se demostraron dos importantes teorías, que el copto era un idioma procedente del idioma que hablaba los antiguos egipcios y que los tres idiomas que aparecían en la piedra Rosetta decían lo mismo.
El inglés Thomas Young, analizando la Piedra Rosetta y comparándola con otras inscripciones de las que se sabía el faraón que mencionaban, descubrió la forma como se escribían los nombres de los faraones en los textos jeroglíficos (en los llamados cartuchos). Gracias a ello, estudiando otros textos, consiguió identificar 204 palabras. Era la primera vez que se conocía alguna palabra jeroglífica.
Pero la traducción total la lograría un joven de tan sólo 18 años llamado Jean-François Champollion, del cual dice la leyenda que con 12 años ya había anunciado “¡Leeré, leeré los jeroglíficos cuando sea mayor!”.
A Champollion se le ocurrió una idea absolutamente revolucionaria. La de considerar que los jeroglíficos tenían un componente fonético (como nuestros alfabetos) y no sólo idiográfico (un símbolo = una palabra) como se daba por supuesto.
Recogió los jeroglíficos que Young había identificado como el nombre de Ptolomeo y observó que cada uno se correspondía con el dibujo de algo que, en copto, empezaba con una sílaba que unidas formaban la palabra Ptlomys. Repitió el experimento con más faraones de los identificados por Young, como Cleopatra, de la que leyó Cliopatra.
Emocionado con este descubrimiento, realizó la misma operación sobre todo el texto, pero descubrió que no siempre era válido. En realidad, el egipcio jeroglífico tampoco era una escritura puramente fonética, como la nuestra, sino un intermedio entre escritura alfabética e idiomática que, mediante distintos signos, indica al lector si debe ser leído de una forma o de otra. Una vez comprendido esto, la traducción salío por sí misma en muy poco tiempo. En 1822, el jovencísimo Champollion escribe una carta al secretario de la Académie des Inscriptions et Belles Lettres y en 1824 publicará su libro Précis du système hiéroglyphique des Anciens Égyptiens, 1.419 palabras jeroglíficas habían sido descifradas. Y gracias a ellas, y al método de Champollion otras muchas fueron descifradas en muy poco tiempo.
De pronto, los miles de textos jeroglíficos conocidos podían ser leídos, y un aluvión de información sobre el Antiguo Egipcio quedó al alcance de los investigadores europeos.

Tomado de este interesante blog de historia


EL MISTERIO DE LA PIEDRA DE ROSETTA (BBC)

COSMOS: CHAMPOLLION Y LA PIEDRA DE ROSETTA SEGÚN CARL SAGAN


WIKIPEDIA: El proyecto ROSETTA


Pasajes de la historia: "J. F. Champollion"
(Tributo a la "Rosa de los Vientos." In memoriam)

Irene Papas lee un conocido poema de ODISEAS ELITIS




ΤΗΣ ΑΓΑΠΗΣ αίματα με πορφύρωσαν
Και χαρές ανείδωτες με σκιάσανε
Οξειδώθηκα μες στην νοτιά των ανθρώπων
Μακρίνη Μητέρα Ρόδο μου Αμάραντο.

Στ' ανοιχτά του πελάγου με καρτέρεσαν
Με μπομπάρδες τρικάταρτες και μου ρίξανε
Αμαρτιά μου νά 'χα κι εγώ μιαν αγάπη
Μακρίνη Μητέρα Ρόδο μου Αμάραντο.

Τον Ιούλιο κάποτε μισανοίξανε
Τα μεγάλα μάτια της μες στα σπλάχνα μου
Την παρθένα ζωή μια στιγμή να φωτίσουν
Μακρίνη Μητέρα Ρόδο μου Αμάραντο.

Κι απο τότε γύρισαν καταπάνω μου
Των αιώνων όργητες ξεφωνίζοντας
"Ο πού σ' είδε, στο αίμα να ζεί και στην πέτρα"
Μακρίνη Μητέρα Ρόδο μου Αμάραντο.

Της πατρίδας μου πάλι ομοιώθηκα
Μες στις πέτρες άνθισα και μεγάλωσα
Των φονιάδων το αίμα με φώς ξεπληρώνω
Μακρίνη Μητέρα Ρόδο μου Αμάραντο.



De púrpura me vistió la sangre del amor
y alegrías nunca vistas de sombras me cubrieron.
Me oxidé con el vendaval de la humanidad.
Lejana Madre Rosa mía Eterna.

Adentro en alta mar me estaban acechando
con bombardas de tres palos y contra mí tiraron.
Mi pecado era tener también yo un amor.
Lejana Madre Rosa mía Eterna

Una vez y era en julio cuando se entreabrieron
los enormes ojos de ella hondo en mis entrañas
alumbrando un instante la vida virginal.
Lejana Madre Rosa mía Eterna.

Desde entonces regresaron saliéndome al encuentro
los furores de los siglos con una maldición:
"Que viva, pues te ha visto, en la sangre y en la piedra"
Lejana Madre Rosa mía Eterna.

Nuevamente yo y mi patria parejos anduvimos.
En las piedras florecí y me desarrollé.
La sangre de los verdugos con la luz yo redimo.
Lejana Madre Rosa mía Eterna.

Versión de Cristián Carandel
WIKIPEDIA: Odiseas Elitis

sábado, 3 de mayo de 2008

"Yo busco a Cleopatra"


Paula Rosas El Cairo http://www.abc.es/ 27/04/2008

Cuando Kathleen Martínez aparece en el vestíbulo del lujoso hotel donde se hospeda en El Cairo, cuesta imaginar que esta dominicana se pase cuatro meses al año embadurnada de polvo hasta las cejas, cavando y cepillando en tenebrosas tumbas a 35 metros de profundidad. Se acerca encaramada a unas vertiginosas sandalias de tacón y perfectamente maquillada, tan coqueta como la reina a la que estudia desde hace quince años, la legendaria Cleopatra VII. «Ella inventó el maquillaje», afirma, fascinada por la figura de la primera reina que ocupó el poder en Egipto sin renunciar por ello a sentirse femenina. «Antes ya había reinado Hatshepsut, ¡pero se tenía que vestir de hombre! Cleopatra reinó como mujer».

Kathleen Martínez busca desde hace cuatro años la tumba donde descansan la extraordinaria reina y muy probablemente su amante, el general romano Marco Antonio. Bajo sus órdenes y pagados de su propio bolsillo, un equipo de 30 personas remueve la tierra del templo de Tabusiris Magna, cerca de Alejandría, en busca de lo que sería el mayor hallazgo arqueológico desde que se descubrió la tumba de Tuntankamón.
«Tenemos grandes expectativas», adelanta la arqueóloga, que no puede desvelar demasiado, aunque la sonrisa ilusionada la delata. Una palabra de más que no haya sido aprobada por el todopoderoso Zahi Hawass, secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, podría ser fatal para su misión. Martínez sí puede hablar de algunos de los hallazgos que se han encontrado en el templo. Bustos y monedas con el rostro de la reina que han permanecido enterrados durante siglos, y que han desatado las esperanzas de los arqueólogos, conscientes al fin de que siguen una pista fiable.
La egiptología dio durante mucho tiempo por sentado que su tumba yacía cerca del fastuoso palacio que la reina tuvo en Alejandría, sepultado ahora bajo las aguas debido a un terremoto. Pero Kathleen Martínez tenía otra teoría: Cleopatra tuvo que ser enterrada en un lugar apartado de Alejandría, para que su tumba y la de Marco Antonio no fueran profanadas y Octavio, su gran enemigo, no pudiera mostrar sus cuerpos como trofeos por las calles de Roma. «Señalé varios puntos posibles en un mapa de la antigua Alejandría y fui a convencer a Hawass», explica, consciente de que proceder de República Dominicana, un país sin tradición arqueológica, suponía una magra tarjeta de presentación. «Pero me escuchó». Cuatro años después, sueña con el día en que pueda verse cara a cara con la mítica reina, que, por cierto, «era muy guapa y tenía una nariz griega».

Wikipedia: Cleopatra

MARCO ANTONIO Y CLEOPATRA EN LA SERIE: ROMA



Pasajes de la historia: El mundo de Cleopatra
(Tributo a "La Rosa de los Vientos": In memoriam)

jueves, 1 de mayo de 2008

La Anábasis de Jenofonte en cinco párrafos



En los albores del S. IV aC, Ciro el Joven intentaba usurpar el trono de Persia, propiedad en ese momento de su hermano mayor Artajerjes II. Con tal motivo, contrató un enorme ejército de mercenarios griegos, los famosos 10.000, que con sus pesados escudos de bronce a la espalda se incorporaron al grueso del ejército del usurpador persa.

En ese momento se inicia una de los relatos más célebres de la Antigüedad, la Anábasis, que en griego clásico significa la Expedición al Interior, desde la costa de la actual Turquía hasta lo más profundo de la península de Anatolia.

El contingente griego estaba formado por curtidos ex combatientes de la Guerra del Peloponeso, cuyos oidos estaban llenos de los ecos de los éxitos griegos en las batallas de Platea y Maratón. El viaje estuvo jalonado por múltiples aventuras y vicisitudes, la más determinante de las cuales fue la pírrica victoria en la batalla de Cunaxa, en la profunda Babilonia en el 401 aC, que resultó irrelevante al caer el propio Ciro. Este hecho marcó el fín de la expedición militar como tal. A partir de ese momento, los compañeros persas se cambiaron de bando y engrosaron las filas del enemigo. Los cabecillas griegos, con el general espartano Clearco al frente de ellos, fueron o bien asesinados o bien capturados por encargo del sátrapa persa Tisafernes, con lo cual los 10.000 se encontraron abandonados a su suerte en lo más profundo del Imperio Persa, sin comunicaciones ni suministros de ningún tipo.

En este momento los griegos dan muestra de su espíritu indomable y escogen nuevos jefes y toman la decisión de encaminarse hacia el Norte, dirigiéndose hacia el Mar Negro, con la esperanza de poder así regresar a Grecia evitando los peligros del territorio persa. Uno de los jefes de esta república andante, y que nos legará el inmortal relato de esta expedición, fue Jenofonte.

El camino, plagado de peligros y penurias, finalizó con el famoso grito "Thalassa, Thalassa!!" (El Mar, el Mar!!) cuando por fín vieron a lo lejos el Mar, y con ello la esperanza de encontrar naves mercantes que les devolvieran a casa, tras unos cuantos miles de kilómetros caminados a sus espaldas.Junto a los Comentarios a la Guerra de las Galias de Julio César, la Anábasis de Jenofonte es una las lecturas más utilizadas en el aprendizaje de las lenguas clásicas.
Se puede descargar el texto griego en PDF desde este enlace.